La muerte contada por un sapiens a un neandertal
La pregunta central es saber por qué nos morimos y para ello Arsuaga va desmenuzando cómo se mueren las diferentes especies. Así aprendemos que los salmones mueren cuando desovan (la hembra pone los huevos, el macho el esperma) y se extinguen a la vez, dejan la descendencia ahí, sin nadie a su cuidado. Y que el bogavante puede vivir 140 años, frente al pulpo que vive dos o tres. ¿Por qué? A esas respuestas intenta darle sentido Arsuaga, que ejemplifica la idea de inmortalidad a través de unas copas en un restaurante. «¿Cuánto tiempo pasa desde que se compra una remesa de copas hasta que se rompe la mitad?», le pregunta a un camarero. «Si compro cien, en 6 meses desaparecen 50». «Pero no por desgaste, sino por accidente», concluye Arsuaga, para exponernos la teoría de Peter B. Medawar, premio Nobel de Medicina, sobre la explicación neodarwinista de la vejez y la muerte. «La copa es inmortal, no envejece, y sin embargo, tiene una vida media. Imagínate que...