Sirat, camino sin certezas
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Sirat: caminar sin certezas
Hay películas que no se miran, se atraviesan.
Sirāt es una de ellas.
Óliver Laxe nos invita a un viaje por el desierto que funciona como rito y como prueba. Un padre y un hijo avanzan guiados por una ausencia, y en ese caminar lo externo se vuelve espejo de lo interno: el vacío, la espera, la fe sin garantías. La historia importa menos que la experiencia de estar ahí, expuestos.
El sonido, casi hipnótico, y la inmensidad del paisaje despojan al espectador de referencias. Todo se vuelve presencia, cuerpo, respiración. Hay una espiritualidad áspera en Sirāt, una búsqueda que no promete consuelo, solo verdad. Una invitación a sostener el no saber.
Pero en su apuesta radical, la película también se pierde a sí misma. La experiencia sensorial se impone con tanta fuerza que a veces no deja espacio para la integración. El viaje insiste, pero no siempre transforma; el impacto permanece, la revelación no termina de encarnarse.
Sirāt es un cine de frontera: honesto, exigente, incómodo. Un camino que puede abrir algo profundo… o dejarte en el umbral.
A veces el viaje no ilumina; es un camino sin certeza
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones


Comentarios