Sirat, camino sin certezas

 


Sirat: caminar sin certezas

Hay películas que no se miran, se atraviesan.
Sirāt es una de ellas.

Óliver Laxe nos invita a un viaje por el desierto que funciona como rito y como prueba. Un padre y un hijo avanzan guiados por una ausencia, y en ese caminar lo externo se vuelve espejo de lo interno: el vacío, la espera, la fe sin garantías. La historia importa menos que la experiencia de estar ahí, expuestos.

El sonido, casi hipnótico, y la inmensidad del paisaje despojan al espectador de referencias. Todo se vuelve presencia, cuerpo, respiración. Hay una espiritualidad áspera en Sirāt, una búsqueda que no promete consuelo, solo verdad. Una invitación a sostener el no saber.

Pero en su apuesta radical, la película también se pierde a sí misma. La experiencia sensorial se impone con tanta fuerza que a veces no deja espacio para la integración. El viaje insiste, pero no siempre transforma; el impacto permanece, la revelación no termina de encarnarse.

Sirāt es un cine de frontera: honesto, exigente, incómodo. Un camino que puede abrir algo profundo… o dejarte en el umbral.


A veces el viaje no ilumina; es un camino sin certeza


 


Comentarios

Entradas populares de este blog

¡¡ Qué maravilla: puedo cortar leña y sacar agua del pozo !!

LA FLOR PURPURA - CHIMAMANDA NGOZI ADICHIE